Granada fue una de las paradas de un viaje por España que hicimos en 2012. Nuestro recorrido comenzó en Madrid, continuó hacia Sevilla y después nos llevó hasta Granada, antes de regresar nuevamente a Madrid. Pasamos alrededor de tres noches en la ciudad y, aunque por supuesto la Alhambra fue uno de los grandes protagonistas del viaje, Granada nos terminó sorprendiendo también por sus calles, sus barrios históricos y esos paseos que uno recuerda muchos años después.
La ciudad, capital de la provincia de Granada en Andalucía, combina siglos de historia con una vida urbana muy agradable y una ubicación privilegiada al pie de Sierra Nevada. La verdad me pareció una belleza de ciudad y regresaría sin pensarlo.
Un paseo por el centro histórico
Una de las cosas que más disfrutamos fue simplemente caminar por Granada.
Durante la visita me fui de paseo por diferentes puntos de la zona histórica, pasando por calles, plazas y edificios que cuentan parte de la historia de la ciudad. Entre ellos estuvo la Catedral de Granada, uno de los grandes monumentos del centro.
La Catedral comenzó a construirse en el siglo XVI y es considerada una de las primeras grandes obras del Renacimiento español. Su construcción se extendió durante varios siglos, por lo que también incorpora elementos de diferentes etapas arquitectónicas.
Y como suele pasar en nuestros viajes, no todo fue entrar a monumentos y tacharlos de una lista. También disfrutamos simplemente caminar, mirar los edificios y descubrir rincones mientras recorríamos la ciudad. Y bueno… platos y bebidas también 🙂

La Alhambra: un día completo para conocerla
Obviamente, no podíamos visitar Granada sin dedicarle tiempo a la Alhambra.
Y aquí sí reservamos prácticamente un día completo para disfrutar de este impresionante conjunto monumental, uno de los lugares más conocidos de España y uno de los grandes símbolos de Granada.
Y si… reserva con anticipación, compra tu ticket online si puedes para evitar esas filas en la entrada.

La Alhambra fue originalmente una ciudad palatina y fortaleza de época nazarí. El conjunto incluye palacios, patios, jardines, áreas defensivas y diferentes espacios que fueron transformándose a lo largo de los siglos.
La visita fue uno de esos momentos del viaje en los que vale la pena tomarse el tiempo para mirar los detalles. La arquitectura, los patios, la decoración y los jardines hacen que sea muy fácil pasar horas recorriendo el lugar.
La Alhambra fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1984, junto con el Generalife y el Albayzín.
Es uno de esos puntos que TIENES que conocer.

Los jardines del Generalife
Dentro de la visita a la Alhambra también conocimos el Generalife, conocido por sus jardines y por haber sido una antigua finca de descanso de los gobernantes nazaríes.
Los jardines, el agua y las vistas hacia Granada crean un contraste muy bonito con las áreas más monumentales de la Alhambra.
Es uno de esos lugares donde caminar sin prisa realmente vale la pena.

Albayzín y el Mirador de San Nicolás
Otra de las zonas que disfrutamos durante nuestra visita fue el Albayzín, uno de los barrios históricos más conocidos de Granada.
Y si hay una vista que recuerdo especialmente de ese viaje, es la del Mirador de San Nicolás.
Llegar hasta allí y encontrarnos con la Alhambra frente a nosotros fue uno de esos momentos que hacen que un viaje se quede en la memoria. Además, tuvimos la oportunidad de disfrutar el lugar al atardecer, cuando la luz empieza a cambiar sobre la ciudad y sobre la Sierra Nevada.
Si alguna vez han visto fotos de Granada con la Alhambra al fondo, hay muchas posibilidades de que hayan visto una imagen tomada desde esta zona.
Las Cuevas del Sacromonte
También visité el Museo Cuevas del Sacromonte, dedicado a la historia y las tradiciones del barrio del Sacromonte.
El museo se encuentra en cuevas tradicionales y muestra diferentes aspectos de la vida y cultura de esta zona de Granada. Fue una visita diferente a los grandes monumentos que habíamos estado recorriendo y nos permitió conocer otra parte de la ciudad.
Y después de salir del museo comenzó otro de esos paseos que todavía recuerdo.

Caminando junto al Darro
Desde el Sacromonte continué caminando y fui bordeando parte del río Darro por la Carrera del Darro.
Fue una caminata larga, pero de esas que se disfrutan sin darse cuenta del tiempo. El recorrido me llevó de regreso hacia la zona más céntrica de Granada, hasta llegar cerca del Ayuntamiento y del hotel donde nos estábamos hospedando.
La Carrera del Darro es precisamente uno de esos lugares donde Granada se disfruta caminando: el río, los edificios históricos, los puentes y las calles estrechas hacen que el recorrido sea parte de la experiencia y no simplemente una manera de llegar de un lugar a otro.
Y recuerdo especialmente lo agradable que fue aquella caminata después de visitar el Sacromonte. Eso si… como mujer, y sola en el momento, habían áreas que prestaba mucha atención a mi alrededor, así que trataba de no pararme sola en algún lugar hacer fotos/videos. Pero obvio que en muchos lugares hay que estar pendiente, solo recuerdo que por ahí en un momento sentí a alguien siguiéndome hasta que entre a un café y ya no lo vi más.

La Alcaicería
También tuvimos tiempo para conocer La Alcaicería, una zona comercial histórica situada en el centro de Granada.
Originalmente fue un gran mercado de seda y hoy sus calles están llenas de tiendas y pequeños comercios, con una estética que recuerda parte de su pasado árabe.
Es una zona que queda muy bien integrada dentro de un paseo por el centro histórico, especialmente si estás visitando la Catedral y otros puntos cercanos.


El Monasterio de la Cartuja
Durante nuestra visita también conocimos el Monasterio de la Cartuja, otro de los lugares históricos de Granada que tuvimos la oportunidad de visitar.

El monasterio comenzó a construirse en el siglo XVI y es conocido especialmente por la riqueza decorativa de su interior, donde se mezclan elementos arquitectónicos y artísticos de diferentes épocas. Después de haber pasado buena parte del viaje recorriendo la historia de Granada, fue interesante encontrarnos con otro espacio completamente diferente a la Alhambra.
Fue una de esas visitas que quizás no ocupa el primer lugar en la lista de quienes llegan por primera vez a Granada, pero que nos permitió conocer un poquito más de la historia y el patrimonio de la ciudad.

Tres noches en Granada
Nuestro paso por Granada formó parte de un recorrido más amplio por España: Madrid, Sevilla, Granada y nuevamente Madrid.
Pasamos alrededor de tres noches en Granada y creo que fue una cantidad de tiempo que nos permitió conocer bastante de la ciudad sin tener que correr de un lugar a otro.
Un día prácticamente se lo dedicamos a la Alhambra y en otro tuvimos tiempo para caminar por el centro histórico, conocer la Catedral, visitar el Sacromonte, recorrer parte del Darro y terminar disfrutando del atardecer desde el Mirador de San Nicolás.
Y eso es precisamente lo que recuerdo de Granada: no solamente sus grandes monumentos, sino también las caminatas entre un lugar y otro.
Granada, una ciudad para caminar
Cuando pienso en aquel viaje de 2012, Granada me viene a la mente como una ciudad para caminar.
La Alhambra es, sin duda, uno de los grandes motivos para visitarla, pero hay mucho más alrededor: el Albayzín, el Sacromonte, el Darro, sus plazas, sus calles y los diferentes miradores desde donde se puede apreciar la ciudad.
Nos encantó conocerla y, después de tantos años, todavía recuerdo algunas de aquellas caminatas como parte de los mejores momentos del viaje.
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