Roraima, Venezuela: una aventura de 6 días hasta el Tepuy

Viajar ya es una experiencia en sí misma, pero hay viajes que se quedan en la memoria por mucho tiempo. Subir al Tepuy Roraima fue uno de ellos.

Ubicado en el estado Bolívar, en el extremo sur de Venezuela, el Tepuy Roraima (o Monte Roraima) es uno de los tepuyes más impresionantes de la región. Estas enormes formaciones de cima plana son características de la zona de la Gran Sabana y forman parte de uno de los paisajes más particulares de Venezuela.

Y aunque muchas veces vemos fotografías del Roraima y pensamos solamente en sus paisajes increíbles, vivirlo es otra cosa completamente diferente.

Nuestra aventura duró 6 días: subir, pasar dos noches en la cima y regresar, caminando por algunos de los paisajes más espectaculares que habíamos visto.

Rumbo al Roraima

El recorrido comenzó antes de llegar propiamente al tepuy.

En el camino aprovechamos para conocer algunos lugares de la Gran Sabana que no habíamos visitado durante nuestro viaje anterior. Incluso pasamos nuestra primera noche en Iboribó, antes de continuar hacia Santa Elena de Uairén.

Si quieres conocer esa primera aventura por la región, también puedes leer nuestro recorrido por la Gran Sabana.

Esta vez, sin embargo, el objetivo era diferente: el Roraima nos esperaba.

Seis días caminando, acampando y descubriendo

Una de las cosas que hace diferente esta experiencia es que no se trata de llegar en carro, bajarte y comenzar a tomar fotografías.

Aquí toca caminar. Y caminar bastante.

Durante varios días atravesamos diferentes paisajes, cargando lo necesario para la aventura y pasando las noches en campamentos.

La experiencia incluía dos noches en el tope del Roraima, rodeados de un paisaje que parece de otro planeta.

Entre las caminatas, los campamentos y los momentos compartidos con otros viajeros y los habitantes de la zona, fueron seis días bastante intensos, pero también de esos que uno termina recordando con una sonrisa.

Y sí… después de hacerlo, quedamos con ganas de repetirlo.

Un día para escoger la aventura

El día que teníamos para explorar la cima del Roraima podíamos escoger entre diferentes opciones. Una de ellas era visitar el famoso Triple Frontera, mientras que otra ruta nos llevaba a conocer algunos de los lugares naturales que se encuentran en el tepuy.

Así que hicimos algo bastante práctico: mi hermano, que era mi compañero de viaje, escogió ir a Triple Frontera y yo decidí hacer la otra ruta.

Y tengo que decir que no me arrepiento para nada de mi elección.

Valle de Cristales

Uno de los lugares que visitamos fue el Valle de Cristales, y este fue uno de esos sitios que cuesta explicar con fotografías.

Como su nombre lo indica, encontramos cristales de cuarzo entre las rocas, formando parte del paisaje natural del Roraima.

Y aquí hay una regla bastante importante: los cristales se quedan donde están. No se trata de buscar “el recuerdito” para llevarse a casa. Son parte del paisaje y de la naturaleza del tepuy, así que allí se quedan, tal como los encontramos.

Me pareció precioso precisamente por eso: caminar entre las formaciones rocosas y ver cómo estos cristales aparecen integrados en el paisaje.

La Ventana

También llegamos hasta La Ventana, otro punto espectacular del recorrido.

Desde allí podíamos ver otro de los tepuyes frente a nosotros, aunque el clima hizo de las suyas. La neblina aparecía y desaparecía, cubriendo parcialmente el paisaje y cambiando completamente la vista en cuestión de minutos.

De hecho, en el video cuento un poco más sobre lo que estaba pasando ahí, porque es de esas cosas que se entienden mejor cuando uno ve las imágenes que cuando simplemente las describe.

Los jacuzzis naturales

Y finalmente llegamos a uno de los lugares que más disfruté de toda la experiencia: los jacuzzis naturales del Roraima.

La primera reacción probablemente sería pensar: “¡Qué maravilla, vamos a meternos!” Hasta que pruebas el agua. Estaba súper fría.

Pero después de varios días de aventura y que en cada parada que hacíamos el ‘baño’ era en agua fría fría, creo que ya me había acostumbrado un poquito a la idea de meterme en agua helada. Y no iba a saltar esa oportunidad. El fondo con cristales, un paisaje espectacular y una experiencia que no se olvidará jamás.

Los pequeños pozos naturales, las formaciones de roca, el agua cristalina y todo el paisaje alrededor hacen que sea uno de esos momentos que se quedan grabados en la memoria.

Definitivamente, una belleza.

Y honestamente, viendo todo lo que terminé conociendo ese día, creo que mi hermano y yo hicimos bien en escoger rutas diferentes. Él tuvo su experiencia en Triple Frontera y yo tuve la mía entre cristales, neblina y agua helada.

El punto donde se encuentran tres países

Uno de los lugares más conocidos del Roraima es el llamado “Triple Frontera” o “Triple Point”, donde convergen los territorios de Venezuela, Brasil y Guyana.

Es uno de esos lugares que en fotografías puede parecer simplemente una roca con tres nombres, pero cuando estás parado allí y entiendes dónde estás, la experiencia cambia completamente.

«3 Puntos» unión de los 3 países.

El Roraima y los tepuyes

El Monte Roraima forma parte de la región de los grandes tepuyes, esas enormes mesetas de paredes verticales y cimas relativamente planas que caracterizan el paisaje de la Gran Sabana.

El Roraima es uno de los más famosos y alcanza aproximadamente 2.810 metros sobre el nivel del mar.

Su paisaje es muy diferente al de una montaña tradicional. En la cima encontramos formaciones rocosas, pequeños riachuelos, vegetación particular y un ambiente que realmente parece de otro mundo.

Y eso es precisamente parte de su encanto: no parece que estés caminando por una montaña convencional.

¿Cómo hicimos el viaje?

Para esta aventura viajamos con Back-packers Tours, una empresa especializada en este tipo de recorridos.

El viaje se organizó como una expedición con guía y campamentos, por lo que nosotros no tuvimos que cargar con todo el equipo de camping. La empresa se encargaba de elementos como carpas y alimentación, mientras nosotros llevábamos nuestras cosas personales y algunos snacks. Porque si… aquí no puedes ir por tu cuenta, es obligatorio ir con guía.

Recuerdo que llevamos galletas energéticas, una botella para agua y ropa adecuada para varios días.

Y aquí viene una de mis decisiones cuestionables del viaje.

El error de no llevar mi cámara

Por alguna razón, para este viaje decidí no llevar mi cámara habitual.

Supongo que estaba pensando: “No sé cómo será esto, voy a estar caminando por todos lados y además soy medio torpe…” Así que terminé viajando con mi GoPro y una pequeña cámara digital Fujifilm resistente al agua que podía llevar fácilmente en el bolsillo.

Funcionaron, pero todavía me arrepiento un poquito de no haber llevado mi cámara. Porque vamos… ¡era el Roraima! Estoy segura que con mi cámara hubiese hecho fotos hermosas, PERO quizás al escalar pequeñas áreas, más el gigante bolso con mis cosas en la espada, el estar pendiente en no caerme a un lado (y quizás no estar escribiendo esto ahora lol)… a ver si en un futuro lo hago nuevamente y me llevo la cámara.

La GoPro me la guindé en mi pecho en donde tenía parte de mi backpack amarrado a mi, cada vez que sentía que necesitaba hacer video del recorrido daba click y listo. Con la otra, la sacaba de uno de mis bolsillos, hacia fotos o videos de lo que veía y listo.

Una experiencia difícil de olvidar

Hay viajes que uno recuerda por el hotel, por la comida o por una ciudad que visitó.

Y después están los viajes como Roraima.

Aquí recuerdo especialmente las caminatas, dormir en campamentos, compartir con otros viajeros (que algunos terminamos como amigos y seguimos en contacto), conocer gente local y descubrir paisajes que simplemente no se parecen a muchos otros lugares que había visitado.

Fue cansancio, frío, caminatas largas, paisajes increíbles y muchas experiencias nuevas… todo en un mismo viaje. Y si… al final del viaje de verdad mis piernas temblaban de lo cansadas, especialmente descendiendo. Tanto que un guía me vio y me ayudo el último tramo.

Y definitivamente valió la pena.

Roraima: un viaje que repetiría

Entre todos los lugares que he tenido la oportunidad de visitar, esta aventura de seis días hasta el Roraima ocupa un lugar especial.

No fue el viaje más cómodo ni el más sencillo, pero justamente eso es parte de lo que lo hizo memorable.

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WandererYoss
WandererYoss

Viajera desde que nací. Bloguera de viajes desde 2008. Venezolana. Vivo en Florida desde 1999. Videographer/Photographer.
Mis blogs: AccesoTotal29.com, YossCastillo.com, TodoSobreFlorida.com y ATNoticiasViajes.com
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