Aunque Aruba es una isla pequeña del Caribe, hay mucho más que hacer que pasar todo el día en la playa tomando sol. Y no es que esté en contra de eso, ¡todo lo contrario! También disfruto muchísimo relajarme junto al mar, leer un buen libro y disfrutar del agua. Pero cuando visito un destino nuevo, me encanta salir a explorar y descubrir otros rincones.
En mi primera visita a Aruba como adulta (porque había estado un par de veces cuando era bebé, aunque obviamente no recuerdo nada), decidimos alquilar un auto para recorrer diferentes áreas de la isla a nuestro propio ritmo. Fue una excelente manera de conocer lugares que van más allá de las zonas hoteleras y descubrir un poquito más de la vida local.

Recorriendo Aruba en auto
Durante ese viaje visitamos algunos de los lugares más conocidos de Aruba, comenzando por el California Lighthouse, ubicado en el extremo noroeste de la isla. Desde sus alrededores puedes disfrutar de unas vistas preciosas de la costa y del paisaje árido que caracteriza esta parte de Aruba.

También hicimos una parada en la hermosa Alto Vista Chapel, una pequeña capilla de color amarillo ubicada en una zona tranquila, rodeada de paisajes desérticos. Es uno de esos lugares que vale la pena conocer por su historia, su sencillez y el ambiente tan especial que tiene.

Alquilar un auto nos permitió movernos con libertad, detenernos donde queríamos y aprovechar el día sin depender de excursiones ni horarios de transporte.
Una cena especial en Flying Fishbone
Uno de los lugares que más recuerdo de aquella visita fue Flying Fishbone, un restaurante ubicado en Savaneta, en la costa suroeste de Aruba.

¡Qué belleza de lugar! La experiencia es bastante particular porque algunas mesas están prácticamente sobre la arena, junto al mar. Dependiendo de dónde te sientes, puedes incluso tener los pies en el agua mientras disfrutas de la comida. Es una combinación de ambiente romántico, vistas preciosas y una experiencia gastronómica diferente.
La comida también nos encantó, así que definitivamente es un lugar que recomiendo considerar si visitas Aruba y quieres disfrutar de una cena especial.
Un consejo importante: lleva sandalias o zapatos que puedas quitarte fácilmente, porque dependiendo de la mesa, terminarás con los pies en la arena y posiblemente en el agua. ¡Parte del encanto del lugar!

Ten presente que Flying Fishbone abre para el servicio de la tarde, a partir de las 4:00 p. m., según el horario habitual que conocimos. Es buena idea consultar sus horarios y reservar con anticipación, especialmente si quieres una mesa junto al agua.
¿Vale la pena recorrer Aruba más allá de sus playas?
¡Definitivamente! Aruba tiene playas espectaculares, pero también cuenta con pequeños pueblos, capillas históricas, paisajes diferentes y restaurantes que hacen que explorar la isla sea una experiencia mucho más completa.
Esta primera visita me permitió descubrir varios de esos rincones y darme cuenta de que Aruba tiene mucho más que ofrecer de lo que uno podría imaginar. Y como suele pasar cuando un destino te gusta, terminé regresando en otras ocasiones para seguir conociéndolo.

Porque sí, sus playas son maravillosas, pero también vale la pena salir a recorrer la isla y descubrir todo lo que tiene para ofrecer.
Disfruta el video y feliz viaje a ‘una isla feliz’ (música por Trevor Hinson) …





